martes, 28 de enero de 2014

una buena historia no implica un final feliz

Desde que nacemos intentan grabarnos a fuego la idea de que si luchas por tus sueños, estos se cumplen. Lo que no nos dicen es que muchas veces nuestro sueño no implica un final feliz. Por ejemplo, quien ha visto la sirenita sabe que esta sueña con  cambiar su cola por unas bonitas piernas para casarse con su principe.

Ahora comparemoslo con la verdadera historia de la sirenita, la que su autor escribió, no la que disney nos ha hecho llegar. Esta consigue cambiar su cola por unas piernas, pero el principe no la quiere, le hace bailar hasta que sus pies sangran y Ursula ofrece a la sirenita un trato: si mata al principe y derrama su sangre sobre sus piernas recuperará su cola. La sirenita, que esta enamorada, rechaza esta oferta y acaba muriendo convertida en espuma de mar.

Interesante, ¿no? lograr tu sueño y no obtener lo esperado, a menudo pasa, y ahí entramos en juego los pesimistas. Los "depresivos" nos llaman algunos, puede que sea difícil de entender pero nosotros estamos más cómodos siendo realistas y sabiendo desde el principio que las posibilidades de que nuestros sueños y expectativas se cumplan  son muy bajas.

Además, si luego resulta que lo que tenemos es lo que en un principio queríamos, sonreiremos como tontos mientras fijamos nuestro próximo objetivo ¡y a por el! eso si, sin esperar nada, que para pesimistas nosotros.

jueves, 16 de enero de 2014

Un café de madrugada y los recuerdos que te dejaste




Las 00:23 y la cama está fría y la almohada caliente y da mil vueltas intentando dormir, pero sabe que intentar dormir con la cabeza llena de ideas es imposible. Y si..y si...un cambio de rumbo! Si, eso es justo lo que necesita, a lo mejor esta no es como las anteriores veintisiete veces en las que se propuso un cambio en su vida, a lo mejor esta vez se deja barba, aunque sabe que no le sale bien, pero le da igual. O quizá empiece a ir al gimnasio.

 Se ríe, recuerda cuando viajo a Londres sin entender ni papa de inglés, que más da! decía, menuda estupidez. Y sonríe porque las mejores decisiones en su vida han sido estúpidas. Tontas, sin sentido, sin pensar, y para que pensar? Al fin y al cabo el objetivo es disfrutar.

 Las 00:45, ahora llora, no sabe si de alegría o tristeza, a lo mejor el sueño afecta, pero no quiere cerrar los ojos para no volver a verla en sueños. Se tumba boca arriba, como si el techo no existiera, imaginando estrellas fugaces, y lanza un deseo al aire.Sonríe .Le ha ganado gente peor que el y ha perdido partidos que ni siquiera había empezado. ¿Y qué? No va a parar de jugar.